lunes, 7 de mayo de 2012

Se cree que almacenaban los animales muertos para abaratar el transporte

Fonte: http://www.lavozdegalicia.es

Las naves registradas por el Seprona en As Neves llevaban dos años embargadas y sin una actividad reconocida

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La reducción de costes en el transporte hasta la incineradora de Salamanca puede ser la causa del almacenamiento irregular de cadáveres de animales en una nave del municipio de As Neves (Pontevedra). El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) descubrió en las afueras del municipio alrededor de quince toneladas de cadáveres de animales, presuntamente procedentes de particulares que depositaron sus mascotas muertas en clínicas veterinarias, perreras o mataderos.
Las naves investigadas por la Guardia Civil pertenecían, hasta hace dos años, a la empresa Glaser, dedicada al curtido de pieles y cueros, especialmente dirigida a la industria zapatera de la costa levantina. «Estas naves recogían los animales de los diferentes mataderos de la provincia y después los trataban aquí. Tenían neveras para conservar los productos más frescos», explicaba ayer Raúl Emilio Castro, alcalde de As Neves, para referirse a la anterior actividad acogida por las instalaciones.

Un acuerdo irregular
Hace dos años, las naves fueron embargadas por impago a los trabajadores. Según explicaron a este periódico varios vecinos de As Neves, «un señor de Monforte estaba usando un poco esas naves». La posibilidad que maneja la investigación es que el transportista encargado de trasladar los cadáveres a un centro de incineración autorizado llegase a algún acuerdo con el encargado de las naves para que le dejase guardar allí los animales muertos, posiblemente para llevar un porte más grande a Salamanca, donde se incineran de forma autorizada los cadáveres. «En vez de llevar camiones pequeños, querría ahorrar costes y llevar un porte más grande», explicaba un vecino a este periódico. Hasta hace unos días que la empresa fue comprada por un grupo holandés, la situación de las naves era provisional, pendiente de que alguien la adquiriese. «Seguramente se trató de un favor entre dos personas conocidas, estas cosas de que quieres hacer un bien y no sabes lo que te traen», afirmó otro vecino.
Los agentes del Seprona hallaron las quince toneladas de cadáveres de animales almacenados sin autorización ni documentación para acreditar su destrucción de acuerdo con el reglamento comunitario. Las pesquisas realizadas les llevaron también hasta el municipio de Salceda de Caselas (Pontevedra), donde localizaron un total de 160 animales muertos en las instalaciones de una empresa relacionada con el mundo animal en el momento en el que iban a ser cargados en un camión.
Sin procedencia
Los ejemplares encontrados en As Neves estaban frescos y en estado de descongelación, sin que los responsables pudiesen acreditar autorización alguna para su almacenamiento. Del mismo modo, también se conservaban de manera irregular cuerpos sin vida de perros, gatos, jabalíes, jinetas y aves de pequeño tamaño. Los agentes del Seprona encontraron desde cachorros de perros de no más de 200 gramos de peso, hasta animales de gran tamaño, como caballos o jabalíes, u otros animales silvestres que son retirados de la vía pública cuando aparecen muertos. Y en ningún caso ni un solo papel para justificar la procedencia y el destino de los animales.
En colaboración con los servicios veterinarios de la Xunta, los agentes procedieron a la intervención de todos los cuerpos, que fueron transportados hasta una planta ubicada en la provincia de Salamanca para su destrucción.
Según señaló el alcalde de As Neves a este periódico, una empresa holandesa compró la pasada semana las naves utilizadas como almacén de animales muertos. El Seprona ya ha levantado los precintos y esta firma seguramente volverá a la curtiduría de pieles. «Un hijo del anterior dueño creo que quedará de encargado», señaló el alcalde.
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