jueves, 9 de diciembre de 2010

Entrevista | rosa villar quinteiro arqueóloga especialista en el paleolítico

«Las orillas del Miño están plagadas de restos con 300.000 años de antigüedad»

La arqueóloga gondomareña aporta algunas claves para entender mejor cómo era la vida en el Paleolítico Inferior
Autor:Jorge Lamas

Rosa Villar Quinteiro es una de las grandes prehistoriadoras especialista en el Paleolítico gallego, el primer estadio de la humanidad. Tuvo la suerte, como dice ella, de excavar el yacimiento de Porto Maior en As Neves, el de mayor antigüedad de toda Galicia, datado en algo más de 300.000 años de antigüedad.
-¿Por qué se ha estudiado poco el Paleolítico en Galicia?
-Porque se centraban en lo más evidente, los castros y las mámoas. La investigación del Paleolítico no tiene más de treinta o cuarenta años en Galicia.
-¿Qué cronología le damos al Paleolítico gallego?
-Aún hay grandes diferencias respecto al resto de la península debido a Atapuerca, que tiene un registro arqueológico situado en torno al millón o 1,2 millones de años. En Galicia, nos movemos todavía en fases muy avanzadas del Achelense. Lo que se ve, y en eso sí que nos podemos relacionar con el resto de la península, es que hay ahí un período en el que se localizan la mayor parte de los restos conocidos y está centrado desde los 350.000 hasta los 125.000 años, como referencia teórica. Esa fase de Paleolítico Inferior es la más representada, salvo excepciones y hasta la aparición de Atapuerca, en la mayor parte de los yacimiento conocidos del Paleolítico Inferior, que siempre son al aire libre.
-¿Hay estructuras en este período?
-Es complicado. Por ejemplo, en algunos yacimientos de la Meseta, como Torralba o Ambrona, se puede distinguir alguna área de actividad en cuanto a señalizarlos como un cazadero, pero es muy complicado y muy difícil. Al ser yacimientos al aire libre, es muy compleja la interpretación actual porque tras miles de años transcurridos, los procesos erosivos naturales provocaron que la disposición original de los restos se perdiese. Si hubo área de actividad, se ha perdido.
-¿Antropológicamente, en quién debemos pensar?
-En esta etapa, en torno a los 300.000 años, estamos hablando de neandertales. El Sapiens no llega hasta el 50.000 o 40.000.
-¿Qué relación tenían con su entorno?
-Eran grupos no muy numerosos, sociedades muy atomizadas, con gran movilidad, ya que recorrían territorios muy amplios. Normalmente, los parámetros que orientaban la conducta de estos grupos eran la necesidad de alimentación, la búsqueda de materias primas para construir sus herramientas, cabañas (que las tendrían aunque fueran temporales), agua, buenas vías de comunicación para moverse y la existencia de lugares para cobijarse. Así, en el Baixo Miño, a partir de Arbo, encontramos terrazas plagadas de restos a partir de los 300.000 años. Es de suponer que eso no se debió a un solo grupo sino que posiblemente, a lo largo de miles de años, fue un territorio frecuentado de forma periódica y sistemática por estos grupos, que eran unos precarios cazadores, más carroñeros que cazadores. Acudían a la zona de terrazas del río porque allí siempre se localizan buena materia prima para tallar sus hachas y era una zona de agua y pesca.
-Budiño era el yacimiento de referencia para este período en Galicia. ¿Sigue siendo así?
-Galicia ha vivido a la sombra de Budiño como único yacimiento de proyección europea, pero creo que por suerte ha cambiado. El mismo Emiliano Aguirre, excavador de Budiño y padre de Atapuerca, admitió en el 2006 que en los últimos años hay otros yacimientos que pueden aclarar e incluso superar lo aportado por Budiño. Fue muy importante porque acalló a quienes decían que en Galicia no había Paleolítico.
-¿Y qué pasa con los yacimientos costeros?
-Es otro tema recurrente, la constante llamada a la presencia de industrias paleolíticas antiguas en la costa desde A Guarda hasta Viana. Son industrias dispersas que aparecen en playas y acantilados según contexto y de las que se han escrito cantidad de folios tratando de dar una explicación seria. Se le han atribuido ya todas las fases posibles. Hoy se admite que son industrias mezcladas pero en las que también se incluyen piezas del Paleolítico Inferior que demuestran que la costa fue también frecuentada desde los 300.000 años. Algunas piezas, no exactamente las mismas, que encontramos en las terrazas del Miño, las puedes encontrar en la costa; pocas, no en la misma frecuencia, pero sí se pueden encontrar, junto a otras más modernas

Fonte: lavozdegalicia.
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