sábado, 13 de noviembre de 2010

Los romanos paran el puerto seco

La aparición de varios hornos milenarios retrasa la construcción de la plataforma logística de Salvaterra que dará apoyo a la industria de Vigo
Autor:
L. Míguez
Fecha de publicación:
7/5/2009
Será el polígono industrial de referencia en el sur de Galicia, albergará cientos de empresas punteras en sus cuatro millones de metros cuadrados, pero de momento Roma le ha ganado la batalla. Los hornos que los antepasados de los vecinos de Salvaterra y As Neves usaban para impulsar la construcción han paralizado siglos después la industrialización, esa que dará oxígeno al sur de Pontevedra. La prueba de la necesidad de la zona, donde se reclama desde hace décadas más suelo, quedó patente en el 2006 con la venta de las parcelas en un tiempo récord.
La localización de cuatro construcciones en las que ancestralmente se cocían tejas y otros útiles ha echado por tierra las previsiones de la Zona Franca de Vigo para desarrollar su porción de tarta en el puerto seco. Mientras las áreas que gestionan la Xunta y la Autoridad Portuaria avanzan, el restante 20% se ha olvidado de las fechas límite y de los plazos.
El hallazgo, pese a estar catalogado con anterioridad, no había sido estudiado todavía. De esta tarea se encargó un grupo de arqueólogos dirigido por Santiago Ferrer. Desde diciembre del 2007 y hasta mayo del año pasado limpiaron la zona afectada y realizaron sondeos para conocer la estructura completa y los límites de los hornos. La investigación confirmó el deterioro sufrido por los restos arqueológicos a consecuencia de la extracción de áridos que se llevó a cabo en esta zona durante años. De hecho, una parte de estos restos y los correspondientes a una necrópolis ubicada en el área de A Salgosa fueron destruidos en torno al año 2003.
De momento no existen planes concretos para los hornos. «En principio Patrimonio tenía la idea de conservarlos en el mismo lugar en el que fueron encontrados, pero finalmente no se supo nada más», apuntaba ayer Santiago Ferrer. La idea era acometer una intervención similar a la realizada en Vigo, bajo el centro de salud de Rosalía de Castro, en donde aparecieron unas salinas que han sido musealizadas y pueden ser visitadas. En el caso de Salvaterra, mientras la Xunta no tome una decisión, las obras de urbanización del puerto seco seguirán estancadas. Los hornos no son los únicos restos que la construcción de este inmenso polígono industrial ha sacado a la luz. En la zona conocida como A Igrexa, perteneciente a la parroquia de Santa María de Liñares, el equipo del arqueólogo ourensano localizó una explotación aurífera también romana.
Explotación aurífera
Los restos, en realidad, son solo un pequeño fragmento de un complejo de mayor envergadura. En la actualidad únicamente se identifican dos trincheras paralelas, de diferentes ancho y profundidad, que podrían haber sido usadas como fuente de la explotación o como depósitos para almacenar el agua de la que se filtraba el oro. Las investigaciones de los arqueólogos concluyeron, finalmente, que la segunda hipótesis era la correcta.
Dos mil años después, el valorado metal volvió a ser localizado por las empresas que explotaban el subsuelo antes de que se aprobara el proyecto del puerto seco. La escasa concentración del oro detectado en esta zona disuadió a las compañías de proponerse su explotación con fines comerciales.

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